R.I.C.P
RED
DE INTEGRACIÓN COMUNITARIA DE PLANETAS,
EN
ASOCIACIÓN POR EL BIEN COMÚN
DE
UNA CIVILIZACIÓN, PAÍS CONTINENTE, CÓSMICO- PLANETARIA...
Una integración cósmica de las fuerzas comunes
establecidas por el orden, conjugándose en luz, Unidad... Ley o Principio de
acercamiento entre seres o cosas desde su núcleo hasta el establecimiento en su
plataforma de lanzamiento de ascenso. Un cuerpo formado de varios individuos
bien definidos en sus características primordiales y con justo deseo de conocer
a Dios.
Cuando un individuo es llevado hasta uno de los
puntos en que debe estar para su capacitación, instantáneamente este comienza
su proceso de desenvoltura interior, este proceso es conocido como ascensión. La
ascensión es el camino hacia “eso” que es el fin de la recta. La ascensión es
el proceso, mas no el fin, elevarse es una cosa de planos y vibraciones,
modificación de estructuras atómicas y autónomas de una clase.
Un individuo ha sido planificado y puesto dentro de
un plan ordinario de causas, que derivarán en un punto, el proceso de cambios
es interior, el sendero es interior, la meta es interior, aunque puede verse
desplegada en algunos casos hacia la forma vista, desde la no vista, aunque
ambas formas coinciden en un punto, se tocan, como realidad y fantasía, una
cosa es o no es, puede serlo si es que llega aunque no hay garantía.
Las fusiones del alma en el individuo con una
cosmología que llega más allá de la imaginación, son posibles, gracias a la
ayuda y guía de seres inter dimensionales que cooperan a través de distintas
puertas vivientes, puertas que alguna vez fueron marcos, tan solo proyectos y
luego de encontrar su camino y seguirlo como la Voluntad del Padre, han
ensanchado sus obras...
Cada vez que un individuo se identifica como hijo
único del Padre, y naturalmente rico por herencia y acepta plenamente la guía
de Éste, aunque de un principio no se sea consciente del hecho de la ayuda,
prontamente empieza un giro en el universo y todo vuelve la cara hacia él para ayudarlo...
La ayuda comienza con una noticia o algo que antes no estaba ahí y ahora lo ves, sea cosa
o concepto, personas... De pronto comienzas a ver que hay muchos en esta
situación, buscando lo mismo en diferentes idiomas, lenguas o raíces, pero
dentro de esos patrones aunque parecen distintos son similares, mas no iguales,
porque cada hijo es único y única será su experiencia de conocerlo a El
Padre...
RAZÓN DEL NACIMIENTO
Hemos nacido en este Glorioso Planeta por una única
gran razón, ¿quieren saberla?
Por amor.
Nacimos por amor, por una experiencia viva que nos
permita experimentar el amor aun dentro de una forma, como lo es la del cuerpo
humano, este vehículo del alma. El cuerpo físico, es un medio por el cual el
alma se expresa y experimenta para aprender y expandir luego, pero antes,
mientras está en un cuerpo, debe aprender quién es ella. Sus sentidos están
demasiado pendientes de lo físico, así que muy pronto, en un futuro, despertará
al hecho de que no es tan solo un cuerpo y que la suma de todas sus experiencias
darán como resultado algo que para el individuo aún no estaba muy claro pero es
él mismo: la meta es encontrarse con él mismo, para luego como individuo adorar
a su Creador...
AMOR AL SOL
Amor al sol... Su brillo incandescente me habla
suavemente, ya no quema como antes, ya no deseo más intervenir, sino participar.
Solo escucha la voz que proviene del Sol, el Sol nos dice: “Yo Soy”, “Yo Soy”, “Yo
Soy”.
Mi pecho se hincha y una fuerza increíble me conecta
con el Sol, el Sol y yo por un momento somos uno, él me ama y yo lo amo a Él. Nos
amamos y establecemos ese contacto que solo el amor puede darnos, el amor como
energía o fuerza, un conjunto de datos que manejados conscientemente abre las
puertas, las borra.
EL CÓDIGO DEL AMOR
es amplio, domina donde la razón parece no establecerse,
ÉL ES LA RAZÓN, sin ese así llamado, AMOR, nada podría ser.
Recuerdo que Jesús habló sobre el AMOR del PADRE y
es hermoso recordar esas palabras amorosas, aprendemos que uno llega a SER, a
través de la experiencia diaria del amor.
Pero el AMOR no es como lo queremos ver aquí sino amar
a todas las formas de amor, es amar al odio -el odio es un desafío dentro de la
mente humana, es un hecho o una creencia disfrazada de horror para el que lo
padece- si se llega a amarlo, si te enfrentas y se logras vencerlo, te darás
cuenta de que el amor estaba ahí, pronto para establecer contacto y consumir
esa masa, transformando tu visión de lo que creías que era, en lo que es ahora
realmente.
Todo es código, meditar acerca de los códigos es
bueno.
El hombre ha creado demonios y forma masas que
rodean nuestra atmósfera, pero son nuestra creación, pregúntate por qué está
eso ahí, y verás que no estaría ahí si tú no estuvieras aquí para entenderlo,
quien siente y experimenta eso eres siempre tú mismo, el centro eres tú...
¿Y la vida diaria, qué es? Tal vez sea un
experimento, en el que el alma- luz alcanza su madurez. A través de la
experiencia individualizada, uno aprende, la luz aprende por experiencia propia,
de ahí recordar aquellas palabras de Nuestro Divino Maestro que dijo: La
religión es una cosa personal.
No podemos vivir la vida por otros, sino que cada
uno deberá enfrentarse con la verdad a medida que avanza, pero cada uno será distinto
y a cada paso será probado nuevamente para reforzar sus fuerzas, la relación de
Dios y sus criaturas, del Padre a hijo es única para cada Uno...
Así que donde parece haber horror, solo es una
existencia de algo que tú creaste, juntos creamos. Si todos al mismo tiempo
estuviéramos fijando la atención en lo bueno, las nubes del tiempo despejarían
su andar, y el sol brillaría en su total esplendor.
-“Vosotros los hombres sois dioses y diosas,
rechazad el mal” Pero no puedes rechazar el mal con mal, sino mas bien,
rechazarlo con el bien”-
Si te enfureces por una situación desagradable es
porque ésta te atrapó.
Ahora dime ¿cómo piensas liberarte?
Comprende, si fijas tu atención en lo bueno, eso
otro menos que eso, desaparece y hasta te sonríe, te muestra sus secretos, entonces debes preguntarle,
por qué está aquí y seguramente responderá, “Estoy aquí por ti, tú me creaste. Yo
soy tu energía, me calificaste de esto y aquí estoy, he vuelto a ti, mi creador,
para que veas lo bien que quedé y hasta me reforcé en el camino...”
Así, nuestras vibraciones emanadas hacia el cosmos, regresan
a su punto de partida con más fuerza. De la misma manera, nosotros partimos de
la mente de Dios para volver a Él más fuertes para decirle: “Mira Padre lo bien
que has hecho. ¡Gracias! ¿En qué puedo servirte?
Así toda fuerza se comporta: Regresa a su punto de
partida...

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