Pueblo, gobernantes, gubernamentales...
Planificación de un gobierno unitivo y totalitario
Un gobierno no puede evolucionar por si solo a través de
sus gobernantes actuales, un gobierno crece en el desarrollo de las circunstancias
y personas: si las personas evolucionan dentro de un sistema, el próximo
gobierno será el reflejo del cambio en la conciencia de sus habitantes, entonces
un nuevo gobierno se establecerá.
Si el orden predomina en el individuo, entonces
habrá orden en su familia, orden en su mundo, orden en su país, orden en el
planeta, influenciando así a los
planos más bajos y elevándoles.
Este plano se encuentra en un punto medio entre el
siguiente plano y su plano inferior. Cuando un planeta asciende, y sus
habitantes lo hacen con él, no solo elevan sus propias vidas sino que ayudan al
que está debajo a elevarse y al que está arriba, lo empuja literalmente hacia
adelante. Pero si un planeta está detenido en su evolución, todos los otros lo estarán. Así que para
evitar esos problemas provocados por nuestro planeta, se debía quitar la piedra
del camino, pero alguien decidió que nuestro planeta podía salir adelante, así
que muchos seres de esta y otras dimensiones, asisten al hombre en su trayecto
evolutivo, tan solo por la Misericordia Divina y la Sabiduría de los tiempos de
los hombres desencarnados de esta tierra, y que hoy son gran parte nuestro vínculo
o nuestra carta de presentación que nos hace merecedores de la creencia de que
podemos seguir adelante, podemos
evolucionar.
De esta tierra, en su silencio, nacen cada día
nuevas oportunidades, nuevos seres portadores y servidores de la paz que reina
cuando un individuo logra su autorrealización,
IxI
Los pilares cósmicos
En cada trayecto del universo, se podrían encontrar
puntos en los cuales la Voluntad del Padre es sostenida y son desplegadas Sus Fuerzas.
La voluntad del hombre debe ser tal, que debe educar
cada parte de su ego físico hasta el punto de realización donde la Voluntad Divina
y la del individuo son una y triuna para elaborar un sistema nuevo de caminos hacia
la unificación por fin, del ser con el Ser del Todo Ser.
Cada individuo podrá convertirse en ese foco de
atención del universo, siendo impersonal su trabajo, se limitaría tan solo a hacer
la voluntad de aquel sin nombres ni fechas, aunque sus edades no son contadas,
son contadas sus creaciones, y dentro de estas, suceden edades como esta “Edad
de Oro” en la cual el hombre tiene la posibilidad de activar nuevamente aquello
que alguna vez le fue quitado por la falta del hermano caído. Nuevamente se
establecen los circuitos cósmicos de conexión con la mente cósmica para
ensamblar nuestras voluntades al servicio del UNO, unificando fuerzas de
servicio.
Esta -así llamada Edad de Oro- o edad donde el sol central
proyecta con más fuerza su luz sobre el planeta , donde se abren nuevas puertas
de intercambio entre criaturas y seres ,
es la gran oportunidad para convertirse en un verdadero ser de luz. ¡Es
tan grande su amor! Van y vienen sin ser vistos, su amor me libera de la pena,
me llena de esperanza, no estamos solos en el mundo, no estamos solos. Muchos
son los seres luminosos que pueblan nuestro sueño, que nos animan, nos empujan,
¡nos aman!
Debemos estar agradecidos, debemos amar a nuestro Padre.
Él envía a sus representantes más fieles a cuidar de sus criaturas más pequeñas.
Nosotros no debiéramos más que agradecer y servir, siendo un vínculo entre las
fuerzas invisibles de amor y el mundo externo y físico de las cosas.
Cuando un
hombre despierta a ese hecho, sabe que no es más que nadie, siente amor
y compasión por todos sus semejantes. Sabe que no está solo, es acompañado
internamente aunque externamente estén sucediendo cambios. Los seres de luz nos
acompañan, me acompañan. No se necesita leer un libro para darse cuenta de que
no estamos solos, basta con abrir el corazón y desear algo diferente para
nuestras vidas, para que el universo maestro interprete nuestra intención de
servirlo en pos de su evolución, `para
que este se vuelque hacia nosotros generando en nuestras vidas las experiencias
necesarias para crecer a tal punto de decidir por si solos qué es lo bueno para
el mundo, de a cuerdo a las leyes cósmicas y el Consejo Supremo.
Siempre que vayamos a actuar, pidamos consejo. Los
seres de luz que nos acompañan nos responderán en la sutileza del idioma del
corazón donde todo ser está unido por la Voluntad del Padre.
Así, cada uno es portador de las cualidades divinas
arquetípicas del Padre, debemos trabajar hasta descubrirlas y desplegarlas como
fuerzas naturales de la naturaleza Divina
Cuando hayas despertado, no olvides la promesa de
servir al Padre. Muchos que vieron la luz se desviaron, prefirieron lo de su
hermano caído, crear sus propias religiones, haciendo seguidores, lo que les
culminará en la muerte, si trabajan para los buitres estos los comerán a la
menor caída.
Mas el hombre sensato, buscará seguramente la
compañía del Consejo Cósmico para realizar sus labores de servicio, ya que la
visión de este Consejo está más allá de las limitaciones temporales humanas. Trabajando
juntos podremos crecer juntos.
Mantengamos en secreto nuestra comunión hasta que
sea necesario manifestarla y eso será seguramente cuando el Padre decida así
manifestarse de tal o cual manera en ese individuo, en ese país, en esa ciudad,
mientras se afinan nuestras conexiones –
Cuando surja la entrada de este nuevo sistema, las potencias
se sacudirán, la luz prevalecerá y los pocos oscuros que queden deberán decidir:
o se entregan a Su Padre o el fin habrá llegado para ellos. Hombre: Despierta.
Ya es tiempo. Despierta.
El plano invisible y el visible se habrán unido por
fin. Nada estará separado. Ahora un ser íntegro, que respeta su naturaleza,
respeta a su hermano, respeta al universo
y el universo canta nuevamente para todos en voz alta, “Yo Soy” “Yo Soy” “Yo Soy”
Hermano: que la luz te acompañe y te guíe
siempre por la senda restauradora del amor. Siempre.
“Yo Soy” LUZ

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